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Aumentan número de ataques en Nigeria

Durante los últimos meses, los combatientes reunieron un arsenal de guerra gracias a sucesivos saqueos de bases militares atacadas, y al tráfico de armas procedentes de otros países africanos

El grupo Estado Islámico en África Occidental (ISWAP), una facción de los yihadistas de Boko Haram, aumenta sus ataques a militares en el noreste de Nigeria a un ritmo alarmante frente a un ejército que parece acorralado. 

Estas son los principales motivos del auge de esta organización afiliada al grupo Estado Islámico (ISIS) con información reunida de la AFP: 

Yihadistas mejor armados

Durante los últimos meses, los combatientes del ISWAP reunieron un arsenal de guerra gracias a sucesivos saqueos de bases militares atacadas, y al tráfico de armas procedentes de otros países africanos. 

La toma temporal de la ciudad de Baga el 27 de diciembre fue su última demostración de fuerza: en pocas horas los atacantes derrotaron a entre 500 y 600 soldados de la Fuerza Multinacional Mixta (MNJTF), compuesta por unidades de Nigeria, Níger, Chad y Camerún. 

Como sucede en cada ataque, mientras los soldados huían, ellos aprovecharon para apoderarse de las armas, municiones y vehículos almacenados en esta base estratégica a orillas del lago Chad.

“Boko Haram está mejor equipado que los soldados”, afirma un miliciano alistado en el ejército, Sanda Kime. “Hay escasez de armas y municiones para nuestras tropas. Es un problema grave”, confirma Amaechi Nwokolo, investigador del Roman Institute of Security Studies de Abuya. 

En las fuerzas armadas se alzan voces para denunciar el estado de los equipamientos, como la existencia de balas incompatibles con los fusiles. 

El aumento exponencial del tráfico de armas en África subsahariana también permitió al ISWAP comprar material “más sofisticado”, que proviene sobre todo del Cuerno de África y de Oriente Medio a través de Sudán, según Yan St Pierre, consultor en contraterrorismo del gabinete MOSECON. 

Un ejército desmoralizado

La seguridad se ha deteriorado mucho durante los últimos años en Nigeria y el ejército está desplegado en numerosos frentes. “Las tropas tienen la moral baja”, estima el investigador Amaechi Nwokolo. 

En agosto, centenares de soldados invadieron las pistas del aeropuerto de Maiduguri, la capital del estado de Borno, en el noreste, y dispararon al aire, afirmando que estaban agotados después de cuatro años en la línea del frente sin relevos o con pocos permisos para volver a casa. 

A finales de 2015 las fuerzas armadas lograron importantes victorias militares, expulsando a los yihadistas de zonas extensas del territorio bajo su control pero desde entonces el grupo ha adoptado tácticas guerrilleras difíciles de combatir. 

Reclutamiento de combatientes

En su mensaje de Año Nuevo, el jefe del estado mayor del ejército del aire, el mariscal Sadique Abubakar, declaró que los yihadistas cuentan en sus filas con combatientes extranjeros de la organización Estado Islámico (ISIS). 

Se ha producido “la llegada de combatientes y de tecnología, muy experimentados y cualificados después de la expulsión de miembros del ISIS de Siria”, afirmó. Varios testimonios y expertos lo confirman. 

Según Yan St Pierre, el debilitamiento del ISIS en Irak y en Siria y su expansión en el Sahel y en el Sáhara “mejoró considerablemente la movilidad” de los combatientes en África. 

Según este especialista, el ISWAP lleva a cabo desde hace seis meses una campaña de reclutamiento en Nigeria y en los países vecinos como Níger y Chad, donde los imanes multiplican los sermones en los que presentan al grupo yihadista como una alternativa “legítima” al gobierno. 

En febrero, Nigeria celebrará elecciones presidenciales, a las que se vuelve a presentar el presidente Muhammadu Buhari. 

Cambio de estrategia

La facción histórica de Boko Haram, dirigida por el líder Abubakar Shekau, usaba a suicidas y a hordas de atacantes en sus operaciones. En 2016, el grupo Estado Islámico eligió a un nuevo líder, Abu Mosab Al Barnaui, cuyo objetivo es conseguir el apoyo de la población. 

“Los combatientes del ISWAP se centran únicamente en las bases militares y lo que consideran símbolos de la opresión o de represión gubernamentales”, afirma Yan St Pierre. 

“La estrategia consistente en obtener el apoyo de la población es bastante más peligrosa que la de Shekau”, afirma el consultor. 

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